viernes, 23 de marzo de 2012

LOS PAISES MAS VIOLENTOS DE LA TIERRA

Definir la violencia de un país y compararla con otro es una tarea difícil de la sociología. Por lo general inciden elementos como los conflictos políticos, religiosos, ideológicos, los problemas de disparidad socio-económica, etc. Por ejemplo, la mayoría coincide que en la actualidad paises como Irak o Afganistán están en la lista de los más violentos de la tierra. Pero ello se debe a que entró en un terreno de desestabilidad social y política cuandoel gobierno de Estados Unidos se determinó a invadirlos bajo la idea de que el gobierno de Saddam Hussein en el caso de Irak estaba desarrollando armas de destrucción masiva que nunca pudieron demostrar y que los talibanes de Afganistán eran los principales creadores del terrorismo internacional. En el documental de Michael Moore, Bowling for Colombine, el periodista demuestra por ejemplo que la sociedad estadounidense es bastante violenta, sin embargo, pocas fuentes dicen que EEUU sea uno de los más violentos del mundo…

Obviamente los índices de criminalidad determinan el grado de violencia de un país. En ese sentido, la violencia en paises como Colombia, Venezuela, México, El Salvador y Brasil no puede ser considerada al mismo nivel de la violencia en Palestina, Irak o Afganistán.

Por otro lado, países considerados como pacíficos, tienen otros problemas graves como altas tasas de suicidio, por ejemplo Japón, Suiza o Noruega. ¿Puede ser considerado el suicidio una muestra de violencia social? Sin duda se trata de una violencia en contra de sí mismo, es un homicidio, aunque sea contra la misma persona.

Otros países pacíficos tienen un alto índice de accidentalidad, por ejemplo Argentina y España en donde mueren anualmente centenares de personas en las carreteras. ¿No es violencia la accidentalidad?

Violencia y desigualdad social

En efecto, la disparidad social es un factor determinante en el grado de criminalidad de una sociedad. Muchos pretendidos estudiosos intentan incluso sugerir que ciertas sociedades son “violentas por naturaleza”. Es decir, que pase lo que pase, dichos pueblos serán siempre violentos. Si eso es cierto (lo anterior ha sido dicho de Colombia, Palestina, Camboya, Israel, etc), quiere decir que otros pueblos son “pacíficos por naturaleza”. Pero si vamos a la larga historia de la humanidad, no es posible encontrar ese pueblo “pacífico” tan pretendido.

Los países más pacíficos de la tierra en la actualidad coinciden notoramiente con las sociedades más industrializadas, es decir, muchos paises europeos, Japón, Singapur, Nueva Zelandia y Canadá, entre otros. Ya mencioné a Estados Unidos en donde la violencia urbana es bastante aguda. Pero si decimos que los pueblos escandinavos o nórdicos como Suecia, Noruega, Finlandia, etc, son pacíficos “por naturaleza”, entonces es que olvidamos la historia de los vikingos, descritos como seres de una gran ferocidad que invadieron el sur de Europa.

Si Japón es uno de los pueblos más pacíficos de la tierra ¿por qué entonces se embarcó en una guerra cruenta durante la II Guerra Mundial? Así, la historia de la humanidad está llena de grandes ejemplos que derriban esa pretendida “violencia congénita” de ciertos pueblos.

Lo que sí es demostrable es que allí donde hay pobreza e injusticia social, hay violencia. Allí en donde todos los grupos sociales gozan de las mismas condiciones vitales, la paz florece.

domingo, 27 de noviembre de 2011



El asesino del juego del rol, el chico que mató a su padre de un disparo de ballesta, el que acabó con sus progenitores y su hermana empuñando una katana, las dos chicas que asesinaron a su amiga en San Fernando... todos ellos tienen una característica: son psicópatas. Pero eso no es lo peor: un 10% de la población española presenta algún rasgo de psicópata y un 2% los tiene todos. En otra palabras 2 de cada 100 personas que nos cruzamos al cabo del día son psicópatas peligrosos. La mayoría son “psicópatas integrados”. Son tan fáciles de reconocer como peligrosos. Esta es su vida…
La Organización Mundial de la Salud ha establecido que el 2% de la población es “peligrosa”: se trata de los psicópatas. España se cuentan un millón de psicópatas, pero la Justicia sólo ha detectado (y condenado) a unos 10.000. ¿Dónde están los 990.000 restantes? Muy cerca nuestro, sin duda. Si pueden, intentarán engañarnos, estafarnos, arruinarnos y no experimentarán la más mínima sensación de culpabilidad.
LOS PSICOPATAS Y NUESTRA SOCIEDAD
Nuestro tipo de sociedad, al favorecer los comportamientos egoístas e individualistas, es el mejor caldo de cultivo para los psicópatas. En los últimos 30 años su número ha crecido desmesuradamente. Las estadísticas de delitos así lo atestiguan, pero el tipo más habitual de psicópata es el que está integrado socialmente. Entre la clase política abundan este tipo de psicópatas, pero también son frecuentes al frente de empresas, en cargos de responsabilidad o conspirando para alcanzarlos. Su habilidad para manipular y tergiversar hechos, su ausencia completa de remordimientos, les facilitan escalar hasta los puestos más altos…
En EEUU, uno de cada cuatro reclusos son psicópatas. Entre 1960 y 1980 aumentaron un 300%, se redujeron algo en 1984, pero volvieron a aumentar en un 500% en los 90%. El incremento en el número de delitos parece tener relación con el "boom" poblacional de los años 60, cuyos individuos han alcanzado la edad adulta en los 90. En Inglaterra las cifras son similares.
¿A qué se deben estos espectaculares aumentos? En la década de los 50 cada niño aprendía en familia a distinguir la verdad de la mentira, pero hoy, uno de cada cuatro niños americanos no vive en una familia tradicional. Uno de cada tres de estos niños ha nacido sin que sus padres estén casados y la mayor parte de sus madres tienen una educación mínima y una escasísima socialización. La proporción de nacimientos ilegítimos ha pasado del 5% en los años 60 al 30% hoy en día.
PSICOPATAS DESDE LA INFANCIA
El psicópata se hace… pero se hace pronto; adquiere los rasgos de su psicopatía desde muy niño. ¿Por qué? Es casi unánime en ellos la ausencia de la figura del padre. Suelen haber vivido en el seno de familias en las que el padre, o se había ido del hogar, o había fallecido tempranamente o, simplemente, se había despreocupado de la educación de los hijos. De hecho, los psicópatas jamás mencionan al padre; parece como si jamás lo hubieran tenido.
Desde el momento en que comienza la época de socialización evidencian unos rasgos que los hacen radicalmente diferentes de otros niños. Muestran un ego particularmente crecido y hostil –hasta el ataque de nervios- ante cualquier crítica. Aprenden a mentir y a enmascarar sus sentimientos; se consideran por encima de los demás y suelen despreciar a sus compañeros de clase. Sus padres comprueban que cambian pronto –y continuamente- de amigos. En su edad adulta no les quedan amigos de infancia. Ni les interesan los estudios, ni mucho menos el daño que puedan hacer a sus compañeros.
Si bien el factor familiar –ausencia de la figura paterna- favorece la eclosión de la psicopatía, su influencia tiene lugar sobre un terreno ya abonado: el cerebros de los psicópatas no funciona como los demás, tienen una desconexión entre la zona orbitofrontal y las estructuras subcorticales. De ahí que, pequeños impulsos emocionales les provoquen reacciones agresivas incontroladas.
EL ADULTO PSICOPATA
Los jueces habituados a tratar con psicópatas los reconocen inmediatamente: basta contemplar su mirada característica, llamada “mirada contenida”, los párpados algo cerrados, pero parpadeando muy poco, intentando como impedir que los ojos les salten de las órbitas. Suelen estar en tensión. Se considera probado que sudan menos que las demás personas y que, ni en el momento en que cometen las mayores tropelías, se les acelera el corazón.
¿Conoce a algún manipulador que tenga ciertas dosis de encanto? ¿Si? Pues ese es un psicópata. Buena parte de los psicópatas tienen atractivo para las personas que conocen. Al menos inicialmente. Gracias a ese atractivo logran parte de sus fines. No les cuesta trabajo mentir en relación a sí mismos (tienen tendencia a atribuirse títulos de nobleza o de estudios que en absoluto les corresponden). Pero pronto se pone de manifiesto que, a pesar de su alta capacidad de simulación, son incapaces de experimentar la menor empatía por los demás, al ser incapaces de sentir sus propias emociones. Esta inmadurez emocional hace ellos seres aislados. Carecen de amigos aunque les gusta alardear de su popularidad. Su problema es que habitualmente experimentan una fuga completa de la realidad. Tienen algo de mitómanos; construyen planes fabulosos que habitualmente chocan con la realidad y, cuando esto ocurre, procuran que los afectados sean sus socios, empleados o clientes. Un psicópata integrado es capaz de asegurar que un tartamudo podrá llegar a ser el mejor locutor de radio… en un momento de euforia, por que el psicópata es incapaz de medir las consecuencias de sus actos.
Habitualmente son víctimas de sí mismos: un periodista publica un artículo contra un colega que levanta indignación general… el psicópata no ha medido el alcance de sus actos y la hostilidad de la que se rodea progresivamente es la consecuencia.
Su trato es completamente insoportable: nunca se sabe con qué cara llegará a la oficina. O excepcionalmente eufórico o deprimido y hostil para con todo y hacia todos. Sin solución de continuidad, alterna uno y otro estados emocionales. Cuesta seguir su evolución, de hecho carece patrones lógicos.
Poco a poco la gente se va separando de él: es incapaz de demostrar ningún amor verdadero hacia nadie. Cuando lo evidencia es falso: es señal de que quiere aprovecharse de la persona que simula amar, fundamentalmente por motivos económicos o egoístas, en la medida en que puede ayudarle a escalar. De ahí que su vida familiar sea imposible y a la larga terminen separándose de cualquier pareja. Es en ese momento cuando amenazan con suicidarse. Pero no hay problema, se quieren más que a nadie en el mundo y serían incapaces de intentarlo.
¿Sus relaciones sexuales? Son curiosas. Habitualmente adoptan rasgos bisexuales ¿motivo? Cualquier “agujero” es bueno cuando se trata de conquistar los propios intereses. Para ellos la sexualidad es un medio para alcanzar un fin: la obsesión del momento, el escalar, el asegurarse una tranquilidad económica, el obtener, en definitiva, cualquier tipo de beneficios.
¿Quiere un consejo? No intente dialogar con un psicópata, hablarán lenguajes diversos. El psicópata se funciona en una lógica propia: todo lo que le favorece y le facilita alcanzar sus objetivos es bueno, todo aquello que le impide llegar a ellos, es negativo. La ética y la normal moral, la ley unánimemente aceptadas, son para él peligrosas y, por tanto, es hostil a ellas. Al psicópata no le importa hacer daño, estafar, engañar, arruinar a alguien, no siente el más mínimo complejo de culpabilidad. Para él, las personas con “cosas” destinadas a satisfacer sus fantasías y ambiciones. Jamás experimenta la más mínima sensación de remordimiento. Ahora bien, si es cierto que en determinados sujetos, especialmente en aquellos que han sido educados en ambientes católicos, se evidencia un complejo de culpabilidad latente que es causa todavía de mayores perjuicios: tiende a sublimar su complejo de culpabilidad encontrando siempre a alguien más culpable que él. Y eso lo repetirán una y otra vez a lo largo de su vida como si se tratase de una fotocopia. En este sentido son ciclotímicos: un empleado desleal los ha hundido (jamás su propio aventurerismo empresarial), una coyuntura internacional ha impedido que su producto fuera aceptado por los consumidores (en absoluto el que estuviera mal diseñado), etc. La experiencia no le sirve para aquilatar conocimientos, es incapaz de asumir los datos servidos por la experiencia y se encuentra siempre en el mismo punto de partida. Estos fracasos se deben a que siempre sus razonamientos son insuficientes. En realidad, en su estructura mental, no hay lugar para la lógica cartesiana: su fantasía le marca objetivos que pone en marcha a través de su voluntad, sin importarle ningún otro razonamiento. Muy habitualmente confunde sus delirios con la realidad y con la posibilidad racional de alcanzarlos. Pero, no hay problema, siempre la culpa es de otro.
Y para colmo tienen una mala memoria patológica. Suelen olvidar lo esencial de lo que han hecho el día anterior. No es raro que sean incapaces de aquilatar experiencias: para ello hace falta conservar un mínimo de memoria del pasado.
* * *
Estos son los psicópatas integrados, los que más riesgo tenemos de que nos afecten en nuestra vida cotidiana. A la vista de esto, no puede extrañar el la actitud del Gobierno británico tiene previsto autorizar el encierro de «psicópatas» que no hayan sido nunca condenados o que nunca hayan sido sospechosos de haber cometido crímenes, como medida de prevención para evitar asesinatos, según anunció ayer a los Comunes el ministro del Interior, Jack Straw.
[RECUADRO FUERA DE TEXTO]
[RECUADRO 1] LOS RASGOS DEL PSICOPATA INTEGRADO
Encanto superficial
Egocentrismo
Mala memoria
Demuestra menor reacción afectiva
Amenaza de suicidio.
Razonamiento insuficiente.
No aprenden de la experiencia.
Incapacidad de amar.
Mentiras
Comportamiento fantaseoso
Se manifiesta en la adolescencia
Necesidades distintas, códigos propios
Cosificación
Proyecta sobre otros propia culpabilidad
[RECUADRO 2]EL TEST DE HARE. PARA SABER QUIEN ES PSICOPATA
Valoración:
- 2 Puntos: cuando la conducta del sujeto es consistente y se ajusta a la cualidad o intención del ítem.
- 1 Punto: el ítem se ajusta en cierta medida pero no en el grado requerido para puntuar dos. Existen dudas, conflictos en la información que no pueden resolverse en favor de una puntuación 2, ni tampoco en 0.
- 0 Puntos: el ítem no se adecua. El sujeto no muestra el rasgo o la conducta en cuestión que propone el ítem.2 1 0¿Es locuaz? ¿Tiene encanto superficial? ¿Alardea de sus títulos y su valía? ¿Suele mentir con descaro? ¿Solo se siente bien en puestos de dirección? ¿Manipular a los demás? ¿Carece remordimiento? ¿Sus afectos son superficiales? ¿Su carácter es inestable? ¿Carece de empatía con los demás? ¿Carece de amigos de la infancia? ¿Quiere realmente a su pareja? ¿Tiene tendencia al aburrimiento? ¿Su estilo de vida es parasitario? ¿Tiene reacciones poco meditadas? ¿Tiene mala memoria? ¿Sus proyectos carecen de realismo? ¿Su carácter es impulsivo? ¿Adopta decisiones e iniciativas irresponables? ¿Ha tenido algún tipo de problemas con la ley aunque haya salido absuelto? Totales Puntuación:Total:Conclusión:0-20: normales.21-30: grupo medio.31 o más: psicópata.

sábado, 19 de noviembre de 2011



El retrato del psicópata

Alexander Pichushkin es el prototipo de psicópata asesino en serie. AP
La mayoría está integrado y nunca ingresa en prisión
Todavía se les sigue confundiendo con enfermos mentales
Podrían representar en torno a un 1% de la población
Viven entre nosotros y no siempre son violentos. Mienten, manipulan y no tienen ningún sentimiento de culpa. Hacen la vida imposible a quienes les rodean, pero suele ser difícil 'cazarles'. Son los psicópatas integrados. A veces llegan a ser encantadores, aunque sólo es una fachada. En las relaciones de pareja, a menudo, se presentan como príncipes azules y prometen la luna. Hasta que emerge el maltratador -físico o psicológico- y el cuento termina en tragedia.
Las uniones sentimentales son uno de los nichos en los que estas personas despliegan su personalidad. El experto en psicología jurídico-forense y criminológica José Manuel Pozueco Romero ha elegido como tema para su tesis doctoral a los psicópatas integrados en las relaciones amorosas. "Pretendo extraer una serie de recomendaciones para las víctimas, que son las que mayor importancia tienen y las que realmente lo pasan mal, ya que ellos ni sienten ni padecen", declara. Para proteger a quienes sufren sus desmanes, lo primero que hace falta es dejar claro qué es y qué no es un psicópata.
El término 'psicópata' tiene ya más de dos siglos de vida, pero su significado sigue suscitando una gran confusión. Prueba de ello es que aún hay sentencias que exoneran de culpa a estas personas o reducen su pena por la supuesta enfermedad mental que padecen. Sin embargo, los estudiosos tienen claro que no estamos ante una patología psiquiátrica, sino una forma de ser. "Son plenamente imputables porque tienen sus capacidades intelectiva y volitiva intactas. Es decir, saben lo que hacen y quieren hacerlo", explica Pozueco Romero.
El propio Robert Hare, psicólogo de la Universidad British Columbia de Canadá que se ha convertido en un referente indispensable en esta materia, sostiene la tesis de que los psicópatas son más malos que 'locos'. El sistema de diagnóstico que desarrolló este experto denominado PCL-R, es la herramienta que hoy en día se utiliza en todo el mundo para identificarlos.
Entre los rasgos característicos de dicho método de diagnóstico hay algunos muy extremos, como la versatilidad criminal, el pobre autocontrol de sus conductas o la delincuencia juvenil. Sin embargo, otros nos resultan mucho más familiares: locuacidad y encanto superficial, necesidad de estimulación y tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva y ausencia de empatía... ¿Quién no conoce a alguien que reúna alguna de estas facetas? Cuidado: sólo se considera psicópatas a los que presentan muchas de ellas y en un grado elevado.
Asesinos en serie
Cuando pensamos en esta clase de individuos, generalmente no miramos a nuestro alrededor. Lo primero que evocamos es la imagen de un asesino en serie. En los últimos años hemos tenido múltiples muestras, como el caso del ruso Alexander Pichushkin, detenido en 2006 tras asesinar a 49 personas desde 1992 hasta poco antes de su captura. Conocido como 'el asesino del ajedrez', pretendía que sus víctimas igualaran el número de casillas de un tablero de dicho juego, es decir, 64.
Pichushkin, que no mostró arrepentimiento alguno en su juicio, puede ser calificado como psicópata sin lugar a dudas. De hecho, casi todos los asesinos en serie responden a este perfil. Pero igual de cierto es que la mayoría de los psicópatas no llegan a ingresar en prisión y, seguramente, ni siquiera cometen delitos a lo largo de su vida. Y no es porque sean mejores personas; simplemente, no entraba en sus planes.
La cuestión es que estos sujetos son muy abundantes. No hay estudios al respecto, pero algunos expertos estiman que la psicopatía puede afectar al 1% de la población, lo que supondría unas 900.000 personas en España.
Entre quienes se dedican a indagar sobre los psicópatas existe la conciencia de que la sociedad actual potencia dicho modo de sentir y actuar. Por ello, vaticinan una epidemia de sociópatas, que es tal vez la denominación más afortunada. Al fin y al cabo, si se le pudiese llamar enfermedad, sería una patología social. Los psicópatas no nacen, sino que se hacen. Hasta ahora no se ha encontrado ninguna base biológica o genética que les caracterice de forma inequívoca.
"Es algo muy triste", apunta Pozueco Romero. "Y lo peor es que empiezan a darse casos en chavales de muy corta edad, algunos de los cuales cometen delitos gravísimos, como asesinatos y agresiones sexuales", se lamenta.
Puesto que no se trata de una enfermedad, no mejora con fármacos. Por otro lado, los intentos de rehabilitación han resultado infructuosos. La única forma de atajar el problema es la prevención. Algo muy difícil en una sociedad en la que, según el psicólogo, predomina el "superegocentrismo" y el afán de "tenerlo todo al precio que sea".
En cuanto a las víctimas de estos sujetos, recomienda mucho sentido común. "Si se te presenta alguien que te ofrece una vida de película, desconfía", aconseja. Una persona con "la vida bien configurada y un carácter poco dependiente estará más protegida, pero no debemos subestimar las capacidades de estos sujetos", advierte.

lunes, 14 de noviembre de 2011



Características de la personalidad antisocial dentro de la criminologia.
· Es una persona con una marcada inestabilidad en todas sus conductas que proyecta una personalidad
con una grave conflictiva que se traduce especialmente en la relación interpersonal agresiva y autodestructiva;
· El antisocial presenta dificultades en el pensamiento, en especial en relación a un pensamiento lógico
debido a que se mueve en un plano bastante inmaduro e infantil;
· El juicio está en desconexión con la realidad y esto posibilita las fantasías y ansiedades persecutorias.
Las características están dadas por la permanente hostilidad y los juicios que hace están en función de esa
hostilidad;
· La comunicación es inestable y predomina un contenido verbal sádico e infantil, tiende a una
manipulación y burla de las personas. El lenguaje por lo general es autoritario; y
· En la afectividad, el sentimiento de culpa está muy disminuido, con escasa capacidad para
experimentar emociones. Frente a los demás, el antisocial parece frío, rígido, pero es una protección a sus
sentimientos infantiles. Existen fuertes sentimientos internos de inferioridad, de ahí la necesidad del
comportamiento agresivo.10
En algunas observaciones a diversas personas que denotaron comportamientos antisociales, se percibió
que son hiperactivos y se aburren fácilmente con sus actividades, por lo que busca cambiar de una a otra,
además marcan su cuerpo a través de tatuajes y cortes que son conductas de identificación en un grupo y de
autodestrucción. Tienden a sobrevalorarse en su cuerpo y en sus habilidades, pero a la vez tienen una
autoimagen pobre de sí mismos.

domingo, 17 de abril de 2011

UTILIDAD DE LA CRIMINOLOGIA

La última mujer muerta por violencia de género se llama Susana María Galeote. Fue asesinada el miércoles por su ex pareja en Málaga. El homicida tenía una orden de alejamiento en vigor y atacó a su víctima en plena calle con un machete cuando ella volvía de dejar a la hija de ambos en el colegio. La pareja estaba en trámites de separación y él había sido condenado en julio del año pasado en un juicio de conformidad a ocho meses de cárcel por amenazas y a otros seis por maltrato. Se le impuso además una pena de 32 meses de alejamiento y privación de tenencia de armas.
La sentencia acordaba la suspensión de la pena de prisión, condicionada a que siguiera cursos en materia de igualdad. A la víctima se le había denegado el servicio de teleasistencia móvil el pasado mes de agosto al considerarse que su riesgo era bajo, es decir, que probablemente la Policía no tuvo en cuenta la sentencia y por ello no modificó la valoración inicial del riesgo.
En España tenemos miles de profesionales de la Criminología, producto de unos estudios que gozan de gran popularidad en varias universidades. La Universidad de Valencia es una de las más antiguas en ofertar este título, y todos los años los profesores de esta carrera tenemos que hacer de tripas corazón para responder a su eterna pregunta: ¿dónde puedo encontrar un trabajo como criminólogo?
La valoración del riesgo de una víctima no debería ser cometido de la policía. El riesgo no es algo estático, sino dinámico, y cambia de acuerdo con las circunstancias del conflicto que enfrenta a la pareja. Aunque se disponga de un instrumento de valoración del riesgo de agresión, hay que saberlo actualizar y matizar, y eso requiere un conocimiento especializado y una cercanía a los hechos por los que atraviesa cada día una mujer amenazada. Además, sería importante someter a supervisión a los agresores de acuerdo con ese nivel de riesgo en permanente revisión. Los criminólogos bien podrían encargarse, primero en los juzgados y luego en la calle, de realizar ambas funciones. Esto mismo podría extenderse a otros sujetos imputados o condenados, como los delincuentes sexuales.
No acabo de entender por qué los ciudadanos han de costear unos estudios universitarios si luego no se propician los empleos necesarios para recoger los frutos de esa formación. Los criminólogos tienen uno de sus cometidos más importantes en la evaluación del riesgo y la supervisión de víctimas y agresores. Su ayuda en los juzgados y en los centros de atención a las víctimas sería inestimable. También podrían gestionar un programa de seguridad ciudadana en muchos municipios, ayudando a desarrollar planes rigurosos y evaluables. No entiendo la razón de este inmenso despilfarro.

LA EDUCACION COMO DESARROLLO EN CONDUCTAS ANTISOCIALES

EDUCACIÓN;Es indudable que la educación es decisiva en el desarrollo de las conductas antisociales; a diferentes
catedráticos que tuve en mi carrera les pregunté que si los que carecen de buena economía y educación son en
los que más abunda la criminalidad, y me han respondieron que no, respuesta por la cual dudaba; después, en
base a observaciones, me di cuenta que la buena economía también influye en la antisocialidad y que la buena
educación favorece a cometer crímenes más preparados y de mayor efecto. Como ya se mencionó, un buen
puesto es propicio para hacerse de riquezas ilícitas y un grado de educación favorecerá a la comisión de dicho
ilícito.
La antisocialidad ocasionada por un sujeto con suficientes conocimientos permite la posibilidad de
relacionarse más con su futura víctima o de envolverla mejor, es decir, manipularla. Con mayores
conocimientos es más probable que el antisocial salga más fácil de la situación en la que lo podrían descubrir;
por ejemplo, en los delitos de fraude sobresale la inteligencia del autor de tal delito, la habilidad para engañar
a las personas, requiere de inteligencia para engañar al sujeto y así obtener algún bien de él. El defraudador
debe envolver o seducir a su víctima para que ésta le proporcione los productos necesarios al delincuente.
En la situación anterior se demuestra más la peligrosidad del individuo, ya que lo ha planeado y le ha
tomado un tiempo el realizarlo de manera correcta (premeditación). Entonces esto nos indica cómo hasta los
que están preparados profesionalmente para algo, abusan de sus conocimientos; por otro lado, en las
condiciones en las que se carece de educación, se presenta más el delito de robo que no requiere de mucha
inteligencia para cometerlo, sólo en los casos en los que es bien preparado para obtener mayores ganancias y
tratar de no ser descubierto.
La delincuencia ha llegado a ser un verdadero arte; tomando en cuenta el significado de esta palabra, el
término arte significa habilidad y hace referencia a la realización de acciones que requieren una
especialización. Por poner un ejemplo, podemos ver a los que se organizan para delinquir; es decir, a la
delincuencia organizada, ésta requiere de una estructura o un organigrama que dirija las actividades de todos
sus integrantes.
Por otra parte, educación es: “la presentación ordenada de hechos, ideas, habilidades y técnicas a los
estudiantes. A pesar de que los seres humanos han sobrevivido y evolucionado como especie por su capacidad
para transmitir conocimiento”, la sociedad es la encargada de establecer instituciones de educación que por
medio de personas especializadas transmiten esos conocimientos.
Pero no sólo la escuela es la institución en la adquirimos educación, el hogar es el primero y más
importante centro de educación que se ve reflejado en nuestro comportamiento diario y en nuestro actuar
hacia los demás, de nada nos sirve estar bien educados profesionalmente si en nuestro hogar la educación fue
de mala calidad en el sentido de que hizo falta actitud comprensiva y humanista en los integrantes de la
familia y que se proyecta hacia el exterior en las relaciones sociales.
La adquisición de ideas, conceptos, destrezas, hábitos, etc., es lo que constituye la educación. La
educación escolar y familiar es considerada como uno de los medios más efectivos para prevenir la
antisocialidad.
Por otro lado la antisocialidad ha ido aumentando cada vez más entre los estudiantes, desde niveles de
primaria hasta universitarios; cuando en realidad o por lógica debería ser lo contrario. Esto puede deberse a
que la educación no está siendo aprovechada adecuadamente por los estudiantes. Con eso se llega a la
conclusión de que si no hay cambios en la conducta por lo tanto no hay educación. Se ha observado que la
educación desde el kinder hasta la preparatoria, es una repetición de lo mismo, pero ampliando el grado de
complejidad de los temas, pero a pesar de esto, hay algo que está fallando, ya que no todos aprovechan la
educación para aplicarla en su propio bien. Es necesario poner especial atención en esta área por el
fundamento de que es mejor prevenir que castigar. Deberá ser la escuela en cualquiera de sus niveles la que
colabore con la prevención de conductas antisociales, posiblemente, en lugar de tener materias agobiantes de
Física, Matemáticas y Química, deberían de incluirse en los Planes de Estudio materias de aplicación a la vida
diaria y que formen en el individuo un pensamiento general de la sociedad y puedan aplicar lo que saben de
manera productiva; por ejemplo, incluir Psicología, Medicina, Contabilidad, Mecánica, Dietología (estudio
del régimen alimenticio), Sexología, Filosofía, Sociología, Derecho, entre muchas otras materias que pueden

sábado, 22 de enero de 2011

EL ASESINO DEL AJEDREZ



Alexander Pichushkin nació el 9 de abril de 1974 en Mytishchi, cerca de Moscú, en Rusia. Se sabe muy poco de su vida familiar; solamente que desde niño le fascinó la violencia y que en su juventud fue un rendido admirador de Andrei Chikatilo, “El Carnicero de Rostov”, el asesino serial más famoso de la ex Unión Soviética.




Pichushkin empezó a matar en 1992, a los dieciocho años de edad. Asesinó a un compañero de estudios, al que empujó por una ventana de un edificio, disputándole el amor de una chica.




De ahí en adelante, Pichushkin comenzó a perpetrar una serie de asesinatos que aterrorizaron a los moscovitas durante años, pese a que se reconoció que se trataba de un asesino en serie hasta 2001.




El modus operandi de Pichushkin era simple: invitaba a indigentes a tomar una cerveza o vodka para emborracharlos y luego asesinarlos a martillazos. Hacía lo mismo con mujeres: les prometía una cita y las asesinaba. Incluso engañó a sus propios compañeros del trabajo, a los que invitó a beber algo para matarlos. Casi siempre encontraba víctimas en el Parque Bitsevski. Les ofrecía vodka y les pedía que lo acompañasen en un momento de dolor por la muerte de un perro que en realidad no existía.




Pichushkin fue arrestado el 16 de junio de 2006 en su casa de Moscú, luego de que la policía encontrara en el contestador de la casa de una de sus víctimas, un papel con datos que la mujer dejó a su hijo para que supiera a dónde había ido. Se trataba del nombre completo de Pichushkin con su número telefónico. La policía llegó hasta casa de Pichushkin, quien no ofreció resistencia y confesó todo desde el primer momento.





En su casa, la policía encontró algo que le valdría el apodo de "El Asesino del Ajedrez": un tablero en el que, con monedas, iba tapando cada casillero conforme a las víctimas que mataba. Así, el tablero tenía 61 casilleros ocupados, pero la fiscalía solo encontró prueba de 49 asesinatos. Su idea era llenar los 64 casilleros de un tablero de ajedrez.





El 10 de septiembre de 2007 comenzó el juicio contra Pichushkin, quien se encontraba aislado del público en un cubo blindado, para proteger su integridad física. Como en el caso de Chikatilo, varios familiares de las víctimas juraron venganza. Incluso sus vecinos gritaban en el juicio que le arrancarían las piernas.





Pichushkin, empleado de un local de comestibles de Moscú, se limitó a decir unas cuántas frases:

“Mi primer crimen fue como el primer amor: inolvidable. Quiero decir lo siguiente: aún no se han resuelto algunas cuestiones relacionadas con mi carácter y por ello hoy no voy a decir si soy o no culpable, y tampoco haré ninguna declaración; me sentía como el padre de todas estas personas, ya que fui yo el que les abrió la puerta de otro mundo. No maté a 49, maté 61. Una vida sin homicidios para mí es como una vida sin alimentos para ustedes; salvaron la vida de muchas personas al atraparme, porque nunca me hubiera detenido”.






Su abogado, Pavel Ivánnikov, había subrayado que el acusado se reconocía culpable de los crímenes cometidos entre 1992 y su detención, a mediados de 2006. “Pichushkin reconoce todo lo que ha dicho la acusación. La cuestión es otra, las razones por las que cometió los asesinatos. ¿Hubo crueldad en sus actos? Posiblemente la hubo”, afirmó.





El fiscal de Moscú, Yuri Siomin, acusa a Pichushkin de “cometer una serie de asesinatos, en concreto cuarenta y nueve, y tres intentos de asesinato. Un total de cuarenta y seis hombres fueron asesinados, dos quedaron con vida, y también mató a tres mujeres e intentó asesinar a una cuarta”. El acusado cometió todos sus asesinatos en el mismo lugar y siempre con un martillo.







El 24 de octubre de 2007, fue declarado culpable de 48 asesinatos y tres tentativas de asesinato por un tribunal ruso. “El Asesino del Ajedrez” fue condenado a cadena perpetua, ya que Rusia adoptó una moratoria sobre la pena capital en 1996.